Estaba leyendo en diversos portales la noticia de que el restaurante Astrid y Gaston fue premiado como el mejor de Latinoamérica, hecho que me alegro muchísimo y me dio mas orgullo como peruviana, lamentablemente no pude pasar por alto los comentarios negativos de no pocas personas al respecto. Mientras leía me preguntaba por que es tan difícil alegrarse por el éxito de otro? Si una persona es chamba, ha invertido años y dinero en sacar adelante un negocio, idea o lo que sea y de esta manera generando uno o varios puestos de trabajo para otros peruanos, no se merece acaso que le vaya bien? Veo tanto resentimiento y envidia en algunas personas que eso me hace pensar que si nuestro país no esta un poco mas adelante es por nosotros mismos, por nuestra propia mala onda, te veo subir pero como yo estoy abajo entonces empiezo a jalarte por que no me gusta verte avanzar. Perico de los Palotes, un peruano que aposto por sus sueños, arriesgo, se la jugo y le fue bien, ahora es reconocido, aplaudido y admirado fuera, pero el pobre Perico no puede gozar del mismo reconocimiento en su propia tierra porque aquí a muchos no les gusta verte progresar, te envidian, te agarran cólera, les caes mal, les jode verte sonreír. Tranquilo Perico, no hagas caso a los comentarios hechos con el hígado, tu sigue adelante nomas, sigue chambeando como siempre, sigue cosechando éxitos pero te recomiendo que no esperes ser profeta en tu tierra, no te lo van a permitir, no te lo van a reconocer, es muy cierto cuando dicen que el peor enemigo de un peruano exitoso es un peruano envidioso...chapa esa flor.
L.P
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