viernes, 19 de junio de 2015

Carta a Papa

Hola papi, ¿cómo estás? Hace tiempo que quería escribirte, ¿te diste cuenta que este domingo será el día del padre? Que rápido pasa el tiempo, si hace poquito nomas estábamos todos juntos en la cena de navidad, recuerdas, que rápido no?. Como todos los años, para estos días supongo que ya habrás elegido cual es el regalo que quieres, será otra vez una casaca súper abrigadora o prefieres zapatos?. Hace unos días vi en un catálogo que salieron unas chompas lindas papi, seguro ya le pusiste la puntería a alguna de ellas, es que a pesar de tus años sigues siendo bien selectivo y clásico para vestirte; ya sabes que cuando decidas ya no usar aquellas prendas, mis hermanas y yo estaremos más que encantadas de seguir dándole uso, ah y ni que decir de Gabriel, el feliz de la vida de usar tu ropa (y su papa también). Papi, últimamente he agarrado la costumbre de usar tu perfume, ese Royal Regiment que has usado desde hace años luz, recuerdo claramente cómo es que te lo echabas cada vez que tenías que salir y dejabas toda la casa oliendo a ti y yo desde mi cuarto disfrutando de ese aroma, y te veo pasar hacia las escaleras con uno de los ternos que te mandaste a hacer con el sastre de siempre y en silencio decir “Que churro es mi papa”. Es que si pues papi, eres churro, elegante, gentil, reservado, culto, noble, dulcero, bromista a tu estilo, amante de la buena música y de ese solcito de abriga pero que no llega a quemar; tomar sol en la azotea es tu pasatiempo favorito sobre todo si los bebes están jugando alrededor tuyo, pero pobre de ellos que uno de los juguetes llegue a caerte, seguramente les llamaras la atención diciéndoles “oye diablo…!!!”, pero como te mueres por ellos, el enojo se te pasa a los dos minutos y rápidamente estas celebrando cada una de sus travesuras. Hace un par de días me puse a recordar que cuando era niña y me quedaba viendo televisión en tu cuarto hasta tarde - aprovechando que tú y mi mama estaban en alguna reunión abajo en la sala con amigos – solías cargarme dormida hasta mi cuarto, y me acostabas ahí para ya irte a descansar, la verdad es que no estaba dormida, solo simulaba estarlo para que me cargues nuevamente como cuando era más pequeña aun, recuerdo claramente el estar entre tus brazos fuertes, protectores, no te imaginas lo mucho que disfrutaba estar así; ahora a mis 30 y pocos años ya un poco difícil que lo vuelvas a hacer no?. Como me encantaría que fuera posible papi. Que te parece si para este domingo preparamos un desayuno especial? Café cargado como te gusta, pan francés recién hecho, un poco de jugo, chicharrón, camote, tamal y salsa criolla; y todos sentados en la mesa alrededor tuyo, esposa, hijas, yernos y nietos; todos ahí por ti y para ti, hablando de mil cosas, todos a la vez, de fondo tu música favorita, Los Panchos y Julio Iglesias, y tu disfrutando de tenernos ahí, tu cara de alegría no la puedes disimular, solo nos miras, nos escuchas y sonríes en silencio, sé que lo disfrutas como ninguna otra cosa en el mundo, eres nuestro centro - junto con mama – y lo seguirás siendo por siembre, incluso cuando te demos el alcance allá en el cielo, desde donde nos acompañas día a día. L.P